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Almacenamiento del aguacate

Las técnicas de almacenamiento que se utilizan después de la cosecha y  una vez que las frutas han sido empacadas para su comercialización en fresco,  tienen el propósito de conservar la calidad de las mismas, teniendo en cuenta las  condiciones ambientales adecuadas que permitan reducir la velocidad de los  procesos vitales de estos productos, y disponer de ellos por períodos más  prolongados que los normales, además ofrecer productos frescos a mercados  distantes y reducir pérdidas durante su comercialización (Guerra, 1996). 

Existen diferentes formas de almacenamiento, cuya elección dependerá de  su costo y aplicabilidad. Sin embargo, antes de pensar en el almacenamiento de  productos frescos, existen otros factores que deben tomarse en consideración. La  vida máxima de almacenamiento de un producto cosechado depende del historial  de su producción, calidad y de la madurez en el momento de la cosecha. 

 

Aspectos económicos del almacenamiento 

El almacenamiento hace subir el costo del producto y mientras más  sofisticado sea, mayor será el costo adicional. Normalmente, no vale la pena  almacenar un producto fresco si el incremento de precio que se obtiene después  del almacenamiento no es mayor que los costos del mismo, más una ganancia en  la operación. 

A veces, puede resultar aceptable no ganar en la razón costo/retorno si ello  significa que a la larga el volumen de producto vendido es mayor o si las  instalaciones de almacenamiento se usan con mayor eficiencia. En ciertos  procesos de mercadeo, el pro-enfriamiento y/o almacenamiento del producto es  un requerimiento habitual y se asume que su costo es una parte aceptada de la  estrategia de producción y mercadeo (Londoño, 2008). 

Cuando el almacenamiento se realiza con éxito, el aumento de precio del  producto puede predecirse usando la información de temporadas anteriores,  aunque es muy difícil que esta información retrospectiva sea exacta. Los costos  del almacena miento son difíciles de evaluar con precisión, para lo cual deberá  tomarse en cuenta: 

? LOS COSTOS OPERACIONALES: Costo de mano de obra, utilidades y  costos administrativos. 

? LOS COSTOS FIJOS: Incluyen los costos de financiamiento y construcción  de la bodega amortizados en un periodo razonable, los gastos de arriendo  y los costos generales. 

? EL FINANCIAMIENTO: El costo de financiamiento de la cosecha mientras  está almacenada, ya sea por parte de quien ha almacenado el producto u  otras entidades financieras. En cualquier caso, cada día de  almacenamiento significa agregar un costo al producto, distinto de los  costos directos de almacenamiento (FAO, 2012).

 

Características de la calidad para el almacenamiento 

Los aguacates deben poseer un pedúnculo cortado atrás y desinfectado. Los aguacates deben estar libres de cualquier signo de daño causado por hongos  e insectos, de heridas abiertas y de efectos causados por la exposición excesiva a  la luz directa del sol. Los aguacates deben estar enteros, limpios y firmes. No  deben tener ni daños fisiológicos ni daño mecánico (magulladuras, golpes, cortes,  etc. (ICONTEC, 1996).

 

Requisitos del sitio de almacenamiento 

Requisitos mínimos que debe tener el lugar de almacenamiento 

? Reunir unas condiciones higiénicas óptimas. 

? Tener adecuada ventilación y luz. 

? Contar con las facilidades para el acceso y retiro del producto. ? Ser un sitio de fácil limpieza. 

? No debe permitir el acceso de roedores, aves o plagas. 

? Disponer de los equipos necesarios para verificar la temperatura, la  humedad relativa y la circulación del aire. 

? El almacenamiento bajo refrigeración se debe realizar con enfriamiento  previo de la fruta, el cual se debe hacer durante las primeras 8 h después  de la cosecha. 

? En el enfriamiento previo la pulpa debe enfriarse a una temperatura entre  18°C a 15°C la humedad relativa debe de mantenerse alrededor de 90%. ? La temperatura de almacenamiento de los aguacates se puede definir  

teniendo en cuenta la variedad de la fruta, el área de producción, las  condiciones fisiológicas, el grado de madurez y el periodo durante el que  se desea almacenar. 

? Es fundamental tener un buen control de temperatura para evitar el daño  del aguacate. 

? El periodo de conservación de los aguacate depende de la variedad de las  condiciones fitosanitarias, época de la cosecha, la temperatura de  almacenamiento y del cuidado de la manipulación. 

? La humedad relativa durante el almacenamiento se debe mantener entre  85% y 90%. 

? Procurar una buena ventilación, con aire fresco, para evitar la acumulación  de gases.

 

Condiciones óptimas y periodo de almacenamiento de los aguacates 

? Almacenamiento previo maduración 13°C a 15°C con una humedad relativa  de 85 % a 90 %

? Almacenamiento post-maduración 8°C a 10°C con una humedad relativa  de 85 % a 90 % 

El periodo de almacenamiento del aguacate depende de la variedad y de  su grado de madurez al comienzo del mismo. Este varía entre 1 a 3 semanas a  partir del momento de la cosecha.

 

Sistemas de almacenamiento 

El propósito de los sistemas de almacenamiento es dar al producto  condiciones ideales para que se mantenga en el mejor estado de calidad por el  mayor periodo de tiempo posible. La vida de anaquel puede ser incrementada  mediante tratamientos como control poscosecha de enfermedades, regulación de  atmósferas, tratamientos químicos, aplicación de ceras, refrigeración. La  refrigeración es la que mejores resultados ha mostrado en el almacenamiento de  frutos y vegetales, los demás métodos solo son eficientes cuando se combinan  con refrigeración (Ochoa, 2009). 

El periodo comprendido entre la cosecha de la fruta y su introducción en un  recinto refrigerado ventilado (cuarto de enfriamiento previo, bodega del barco,  contenedor de carga, entre otros) debe ser, si es posible, menor de 24 h y no  deberá exceder las 48 h. Los aguacates se deben de almacenar en empaques  que permitan la libre circulación de aire y que proteja eficientemente el fruto  contra golpes y rozamientos que puedan resultar de los impactos durante el  manejo. En general, se debe empacar por capas de fruta del mismo tamaño, en  empaque adecuado (ICONTEC, 1996).

 

Almacenamiento en frío 

El almacenamiento en frío es la técnica más ampliamente utilizada para la  conservación de frutas y hortalizas. Esta se basa generalmente en la aplicación de ciertas temperaturas constantes a los frutos a conservar, siempre por encima  del punto crítico para poder mantener sus cualidades organolépticas, nutritivas,  etc.; durante un período de tiempo, que dependerá de la especie y variedad de  que se trate (Umaña, 2007). 

La aplicación del frío, protege la calidad de los alimentos a un coste muy  competitivo. En los mercados en donde ya es utilizada esta tecnología, observa  crecimiento constante y se generaliza a cada vez más mercados como países  cuando éstos encuentran las ventajas que ofrece este mecanismo de  conservación (Umaña, 2007).  

Mucho son los beneficios que esta técnica ofrece que se busca armonizar  el entorno con la infraestructura necesaria para su aplicación. Esto hace necesaria la adquisición de equipos de congelamiento, almacenes frigoríficos,  transportes frigoríficos, equipamientos y otros con el objetivo de que ayuden a  garantizar estabilidad en la temperatura de los productos y no romper la cadena  de frío que garantice la preservación de la calidad (Umaña, 2007). 

En la tecnología disponible para conservación de alimentos por frío, se ha  confirmado que bajas temperatura como refrigeración son para comercialización a  corto y mediano plazo; y la congelación es para comercialización a largo plazo. La  técnica en sí al igual que los mercados, se desarrolla notablemente  extendiéndose a cada vez más productos, haciendo a éstos más atractivos para  el consumidor (Umaña 2007).

 

Pre-enfriamiento 

Desde hace muchos años el producto ha sido enfriado al ser almacenado  simplemente en el cuarto frío. Este método es generalmente suficiente para  almacenar producto a una temperatura baja, pero sólo funciona adecuadamente  una vez que el fruto se ha enfriado, pero no elimina el calor de campo a una  velocidad suficientemente rápida para mantener la calidad de los productos  agrícolas, que se caracterizan por ser altamente perecederos.  

El pre-enfriado es el retiro rápido del calor de campo de frutas y vegetales  recientemente cosechados antes de enviar a almacenaje o a procesar. El pronto  pre-enfriado, inhibe o retarda el crecimiento de los microorganismos que causan  decaimiento, reduce actividad enzimática Y respiratoria y reduce la pérdida de  humedad. Así, el pre-enfriado apropiado reduce desperdicios, retarda pérdida de  frescura y de calidad pre-cosecha (Becker y Fricke, 2002). 

 

Enfriamiento por ráfaga o aire forzado (Blastfreezing) 

Algunos tipos de producto, deben enfriarse lo más rápidamente posible  después de cosechados para conservar la calidad de la fruta fresca y una demora  de algunas horas puede ser suficiente para reducir la calidad del fruto  apreciablemente (FAO 1989). 

En tales casos, el enfriamiento en cuartos no ayuda de una forma eficiente  para impedir daños serios a los productos. Para conservar la calidad, el producto  fresco debe enfriarse de un modo seguro, llevándolo a su temperatura de  almacenamiento óptima tan rápido como sea práctica y económicamente posible. 

El enfriamiento con aire forzado es mucho más rápido que el cuarto frío y  está siendo cada vez más usado para enfriar productos rápidamente (Umaña,  2007). 

Ofrece estas ventajas: 

  1. Disminuye el tiempo que el producto permanece a temperaturas elevadas,  logrando reducir el deterioro del mismo; 
  2. Brinda períodos más cortos de enfriamiento y hace más eficiente el uso de las  instalaciones;
  3. Puede enfriar el producto efectivamente en una variedad de recipientes o  empaques cerrados sin mojarlo o someterlo a manipulación excesiva;
  4. Es más eficiente que los cuartos, desde el punto de vista de gasto de energía,  cuando deben enfriarse volúmenes grandes de producto;
  5. Una instalación con un cuarto de enfriamiento que brinde la capacidad  adecuada, puede convertirse en una instalación de enfriamiento por aire  forzado, con una inversión relativamente pequeña en ventiladores.

Los congeladores de ráfaga utilizan el aire como el medio de transferencia  térmica y dependen del contacto entre el producto y el aire. 

El enfriamiento con aire forzado es realizado exponiendo los paquetes del  producto en un cuarto de enfriamiento a una corriente de aire con una mayor  presión sobre un lado que sobre el otro. Esta diferencia de presión produce una  fuerza que empuja el aire fresco por entre los paquetes y circula por la superficie  del producto, removiendo así el calor del producto (Umaña, 2007). 

Depende, entonces de la temperatura, de la cantidad de la masa de aire y  el tipo de producto que será enfriado; así, el enfriamiento con aire forzado puede  enfriar de 4 a 10 veces más rápido que un cuarto frío (Umaña, 2007).

 

Refrigeración 

Se estima que las tecnologías de refrigeración y congelamiento de  alimentos son muy eficaces por ser tecnología limpia y por preservar  significativamente la calidad sensorial y nutricional de los alimentos, además de  poderse realizar con costes asumibles comercialmente. 

El objetivo de refrigerar los productos alimenticios es mantener la calidad y  prolongar el tiempo de durabilidad antes de la venta, manteniendo la temperatura  del producto en un punto donde el deterioro metabólico y microbiológico sea  mínimo. Mantener la temperatura deseada o ideal es un factor crucial para  proteger los alimentos perecederos de la pérdida de calidad durante su  almacenamiento y distribución (USDA, 1995).

También, se debe de agregar que los consumidores cada vez son más susceptibles en aspectos de contaminación. Por tal razón los procesos que  incluyen tratamientos químicos experimentan bajo crecimiento ante el auge de los  tratamientos físicos que se ven muy beneficiados, no sería extraño que en futuro  cercano sea más exigible el uso de tecnologías limpias y amigables con el medio  ambiente (Umaña, 2007). 

La refrigeración consiste en la conservación de los productos a bajas temperaturas, pero por encima de su temperatura de congelación. De manera  general, la refrigeración se enmarca entre -1º C y 8º C. De esta forma se consigue  que el valor nutricional y las características organolépticas casi no se diferencien  de las de los productos al inicio de su almacenaje. Es por esta razón que los  productos frescos refrigerados son considerados por los consumidores como  alimentos saludables (Umaña, 2007). 

La refrigeración evita el crecimiento de los microorganismos termófilos que  crecen a una temperatura arriba 45 ºC como Bacillus y Clostridium además de  algunas algas y hongos y de muchos mesófilos que crecen en temperaturas de  entre -5 a -7 ºC como bacterias (Umaña, 2007). 

La conservación refrigerada bajo condiciones optimas permite reducir las  pérdidas cuantitativas y cuantitativas debidas a desordenes fisiológicos y  podredumbres, retrasar la maduración y senescencia y prolongar la vida  comercial de los productos hortofrutícolas en general, con calidad idónea para  consumir en fresco o industrial (Artes, 1987).

Las temperaturas óptimas recomendadas por la Universidad de California para el  almacenamiento son: 

? 5-13°C (41-55°F) para aguacates verde-maduros, dependiendo del  cultivar. 

? 2-4°C (36-40°F) para aguacates maduros. Con una humedad relativa  óptima de 90-95%. 

? 3-7 ºC (37-45ºF) para Fuerte y Hass, para una vida de anaquel aproximada de 4 a 8 semanas. 

? 4 ºC (40ºF) para Lula y Booth, para una vida de anaquel 4 a 8  semanas. 

De acuerdo a la empacadora avoperla; Para evitar una rápida maduración  el aguacate no se debe almacenar con mangos, fresas, bananos, tomates o  cualquier otra fruta que cambie de color rápidamente. Cada especie tiene un  rango de temperatura y humedad relativa óptimo para su conservación y en  muchos casos, las distintas variedades poseen distintos requerimientos. 

En almacenamientos refrigerados prolongados siempre es conveniente  almacenar solamente una misma especie para poder optimizar los requerimientos  de temperatura y humedad relativa específicos de la variedad considerada. Las incompatibilidades de temperaturas, humedad relativa, sensibilidad al frío y al  etileno, la absorción o emisión de olores contaminantes y otras, determinan que el  uso del mismo espacio refrigerado para almacenar distintas especies sólo sea  posible por períodos cortos (hasta 7 días, dependiendo de las especies) o bajo  condiciones de transporte. Especies muy incompatibles no deberían estar juntas  más de 1 o 2 días dentro de un mismo ambiente. 

El enfriamiento del aguacate puede hacerse en cuartos fríos, el producto  empacado se coloca en forma ordenada dentro de los cuartos refrigerados y se  deja enfriar hasta su temperatura óptima de almacenamiento. El acomodo del  producto es importante para facilitar la circulación del aire a través (por dentro) y  alrededor de las cajas durante el enfriamiento en cuarto frío, o con aire forzado  (Sandoval et al, 2010).

La capacidad de refrigeración y operación de los cuartos fríos son aspectos  muy importantes para asegurar el enfriamiento de la fruta. Los equipos de  refrigeración deben diseñarse para que puedan absorber en un tiempo  predeterminado la carga térmica (calor) del producto y los materiales de  empaque, la estructura, personas trabajando, cambios de aire y otros.  

Para ello es importante que durante el diseño se conozcan las condiciones  ambientales del lugar donde se ubicará el cuarto frío, la cantidad de producto que  almacenará, la temperatura con que la fruta viene de campo, el tiempo que  permanecerá dentro de las cámaras y el tiempo en que debe enfriarse el producto 

(Sandoval et al,2010). 

Una bodega refrigerada es una construcción relativamente hermética,  aislada térmicamente del exterior y con un equipo de refrigeración capaz de  extraer el calor generado por el producto para dispersarlo en el exterior. Debido al  ritmo metabólico intenso de muchas frutas y hortalizas, el equipo debe tener una  gran capacidad refrigerante para eliminar el calor respiratorio.  

Es necesario, además, que pueda controlarse precisamente la temperatura  y la humedad relativa en el interior de la bodega. Las dimensiones dependen del  volumen máximo a ser almacenado además del espacio suficiente para la  manipulación mecánica y aquel necesario para que el aire frío llegue  uniformemente a toda la masa almacenada. 

Por esta razón, no es inusual que solamente 75-80 por ciento de la  superficie pueda ser ocupada. La altura de la cámara es función del producto y la  forma en que va a ser dispuesto: unos 3 metros de altura son suficientes si va a  ser estibado en forma manual, pero se requieren más de 6 metros si se almacena  en tarimas (pallets) o bins (FAO 2003). 

Concreto, metal, madera u otros materiales se pueden usar para su  construcción. Todas las paredes exteriores deben estar aisladas térmicamente,  incluyendo piso y techo. El espesor y tipo de material aislante es función de la  superficie expuesta, del producto a ser almacenado y de la diferencia de  temperaturas deseada entre los ambientes externo e interno (FAO 2003).

El sistema de refrigeración mecánica posee esencialmente dos  componentes: el evaporador, dentro de la bodega y el condensador en el exterior  conectados por un circuito cerrado de tuberías de cobre. Ambos elementos son  normalmente serpentinas metálicas de alta conductividad térmica con aletas y un  forzador para facilitar el intercambio térmico (FAO 2003).

 

Efecto de la refrigeración 

La conservación de los frutos a bajas temperaturas influye en diferentes  procesos biológicos como son: 

Respiración 

La respiración es el principal proceso de deterioro de los frutos, el mismo  es atenuado por las bajas temperaturas, que logran disminuir la tasa respiratoria y  la pérdida excesiva de agua, así como la velocidad de las reacciones bioquímicas  y enzimáticas. La velocidad de respiración de un fruto se reduce a la mitad por  cada 10ºC en que disminuye la temperatura (Guerra, 1996). 

 

Deshidratación 

Las pérdidas de peso en los frutos se incrementan como consecuencia de  la transpiración después de la cosecha y significa una disminución de la calidad y  aceptabilidad, estas pérdidas suelen ocasionar mermas superiores al 5% durante  la comercialización, al 7% en la conservación frigorífica durante tres meses y  posterior comercialización (Jiménez, et al. 1983). 

Las condiciones de baja humedad provocan un incremento de la  transpiración y por tanto una elevada pérdida de agua, lo que acelera la  senescencia del fruto y una marcada pérdida de la calidad, tanto por la aparición  de arrugas en la corteza como por el encogimiento y ablandamiento (Guerra,  1996).

 

Pérdida de la calidad y senescencia 

En la poscosecha, los frutos evolucionan hacia la senescencia con  pérdidas de calidad, ablandamiento, pérdida de acidez, vitamina C y  características organolépticas (sabor y comestibilidad). La velocidad de reacción  de los procesos metabólicos, que llevan a la pérdida de calidad se duplica por  cada 10ºC de aumento de la temperatura y en el tramos de 0 a 10ºC puede llegar  incluso a sextuplicarse (Martínez et al, 1997). 

 

Podredumbres 

La aplicación del frío disminuye los riesgos de aparición y desarrollo de ciertos agentes causantes de alteraciones como bacterias, hongos y levaduras. Aunque es importante señalar que puede disminuir la acción de los microorganismos, pero no inhibe la germinación de esporas de los patógenos que contaminan a las frutas.  

Para reducir la incidencia de alteraciones patológicas durante el  almacenamiento frigorífico se deben tomar una serie de medidas higiénicas y  profilácticas que van desde evitar el máximo de heridas y golpes en la recolección  y transporte al almacén, pasando por una periódica limpieza y desinfección de las  cajas de campo, línea de manipulación, almacén y cámaras frigoríficas y se  completan con un tratamiento fungicida aplicado a la propia fruta (Tuset, 1999).

 

Conservación en atmósferas controladas

La utilización de cámaras frigoríficas para el almacenamiento de frutas ha sido un primer paso para su conservación durante un periodo de tiempo prologado. Algunas variedades de frutos no pueden ser conservados de modo satisfactorio, o durante suficiente tiempo. Desde finales del siglo XVII algunos investigadores observaron que frutos conservados con bajos niveles de oxígeno presentaban un metabolismo reducido. 

La respiración de los productos vegetales puede reducirse por la refrigeración y a la vez con la disminución de oxígeno del ambiente. Eliminando el oxígeno de la atmósfera, la respiración se reduce pero no hasta el punto de ser posible almacenar frutas durante un tiempo ilimitado. 

De acuerdo a forofrio.com, la atmósfera controlada es una técnica  frigorífica de conservación en la que se interviene modificando la composición  gaseosa de la atmósfera en una cámara frigorífica, en la que se realiza un control  de regulación de las variables físicas del ambiente (temperatura, humedad y  circulación del aire).  

Se entiende como atmósfera controlada (AC) la conservación de productos  hortofrutícolas, generalmente, en una atmósfera empobrecida en oxígeno (O2) y  enriquecida en dióxido carbónico (CO2). En este caso, la composición del aire se  ajusta de forma precisa a los requerimientos del producto envasado,  manteniéndose constante durante todo el proceso. 

Esta técnica asociada al frío, acentúa el efecto de la refrigeración sobre la  actividad vital de los tejidos, evitando ciertos problemas fisiológicos y disminuir las  pérdidas por podredumbres. La acción de la atmósfera sobre la respiración del  fruto es mucho más importante que la acción de las bajas temperaturas. 

Esta atmósfera controlada ralentiza las reacciones bioquímicas  provocando una mayor lentitud en la respiración, retrasando la maduración,  estando el fruto en condiciones latentes, con la posibilidad de una reactivación  vegetativa una vez puesto el fruto en aire atmosférico normal. 

Los ensayos han demostrado que, en una atmósfera exenta de oxígeno,  las frutas sufren daños fisiológicos e inician un proceso de fermentación. Para la  mayoría de las variedades es necesario como mínimo, un contenido de oxígeno  del 1 al 3% (Trejo, 2012). 

El principio de atmósfera controlada (AC) consiste en la modificación de la  relación cuantitativa de los componentes del aire en un ambiente refrigerado y  estanco. AC significa la eliminación o adición de gases respecto al aire cuya  composición normal es: 

78.08 % N2+ 20.95 % O2+ 0.03 % CO2+ 0.94 % gases nobles

Obteniendo como resultado una composición de la atmósfera alrededor del producto diferente de ésta (Trejo, 2012).

 

Características de las cámaras 

Las cámaras para AC atmósfera controlada exigen un recinto totalmente  hermético a diferencia de las cámaras frigoríficas convencionales, esto es con el  fin de mantener las mezclas gaseosas en proporción constante. En caso de existir  o encontrarse una fuga, la buscada reducción de oxígeno no llega nunca o  solamente después de un largo período. Una reducción retardada de oxígeno  perjudica gravemente el proceso de conservación; además si la cámara no es  hermética, hay dificultad para reducir con rapidez el O2 y de mantener las  adecuadas proporciones de O2 / CO2. Por otra parte el funcionamiento es  siempre más económico con una buena hermeticidad (Ochoa, 2009).

 

Conclusiones 

Existen diversas tecnologías aplicadas en la conservación poscosecha y cada una de ellas tiene beneficios en su aplicación al aguacate, aunque también  tienen algunos perjuicios, la forma de obtener el mejor beneficio de cada una de  ellas es adecuándola a las características requeridas del fruto. 

Es importante destacar que la máxima calidad del fruto es obtenido en el campo con todos los cuidados pre cosecha que el agricultor tenga en los arboles  antes, durante y después del desarrollo del fruto, ya que las diversas actividades  poscosecha nos van a permitir disminuir la velocidad del deterioro de dichos frutos  pero no van a mejorar la calidad obtenida en el campo. 

Queda demostrado entonces que los cuidados poscosecha nos ayudan a  tener una mejor calidad comercial, mejor vida de anaquel y menores pérdidas  económicas por lo que es importante para el agricultor y comerciante poner  especial atención en toda actividad poscosecha que pueda deteriorar el fruto con  la finalidad de disminuir su efecto en el mayor grado posible para mantener una fruta de mejor calidad.

 

Artículo Original: MORALES REYES, I. A., & LARA, L. L. O. F. (2014). GENERALIDADES, MÉTODOS Y TECNOLOGÍAS APLICADAS DURANTE EL ALMACENAMIENTO POSCOSECHA EN FRUTOS DE AGUACATE MÍNIMAMENTE PROCESADO./IVAN MORALES REYES (No. SB379. A9. M67 2012.).